Respetarse a sí mismo

Se cuenta que son seres solitarios, que viven apartados y a los que el resto de los animales respeta. Se dice también que no se dejan ver más que por los puros de corazón, y que entre ellos, solo los más puros, los hechos de bondad y ternura, solo esos pueden tocarlos…

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¿Enseñar o aprender con otro?

Desde una mirada de separación, viendo al otro separado o distinto a ti, no quieras llevar a nadie más allá de donde se sienta capaz de llegar porque entonces lo pondrás en tu contra. Querer llevar al otro a un lugar donde no se crea capaz de estar, querer llevarlo antes de que el otro decida ese momento, tratar de sacarlo de donde está antes de que esté maduro, es en muchos casos ponerlo en contra tuya, y lo peor, en contra de él mismo.

Probablemente esto es debido a que los intereses que te han movido a querer hacerlo son intereses privados, no para el beneficio de los dos.

Lo haces creyendo que quieres sanarlo, cuando solo necesitas sanarlo en ti mismo.

Lo haces creyendo que tiene que cambiarlo, hacer que decida, moverlo, cuando solo tú estás necesitando el cambio, la decisión o el movimiento.

Lo haces para ayudarle, cuando quizás él es el que ha venido a ayudarte a ti.

Te puede estar avisando de que dejes de mirarlo así, del dañó que hace tu mirada, de que corrijas, o te quedes quieto, de que entres y mires en ti, de que uses el único verdadero poder con el que cuentas, que es el poder que no depende en nada de lo que haga tu personaje…quizás te está ofreciendo la temperatura en la que te estás perdiendo, la conciencia de tu desatino, que es justo la que te devuelve el poder,… quizás es solo un mensajero de Dios para que estés atento al presente vivo de lo que está sucediendo en ese momento más que a tus contenidos de lo que consideras correcto, a tus creencias…ya que ese presente vivo, esa atención nos da siempre el discernimiento.

La atención provoca una mirada Una, en línea con la guía del Espíritu santo, en la que puedes ver que te está ofreciendo la oportunidad de poder ir más allá. En esa atención reconoces en ti el gran deseo de querer estar con él, porque sabes que sin él no puedes irte. Y desde esa atención te dejas inspirar y, en tu mente, sin juicio, sin ambición, desde esa aceptación que da el perdón, lo invitas, lo llamas… “vamos, ven conmigo, gracias por unirte a esta cadena, estamos parando al miedo…”

Desde una mirada Una, sin distancia con el otro, no te queda ningún interés en llevarlo a ese lugar, simplemente…te vas tú.

(La corrección del error, UCDM Cap 9, III)

Como una puerta abierta

Alguien me ha definido hace poco con una imagen, una puerta abierta.

Con solo una imagen, sin mucha palabra, podemos despertar mucha comprensión, mucha conciencia acerca de nosotros.

Una puerta abierta para que entres sin tener que llamar, de fácil acceso,  sin precaución, sin defensas, cada persona es única y me ofrece un regalo, puedes venir tal como eres…

Una puerta abierta para que no te sientas en prisión, estrecho,  de mirada amplia, para que experimentes más y más extensamente los aspectos de tí mismo sin miedo…

Una puerta abierta porque si el amor es de verdad no puede terminar, tiene principio pero no fin…

Un puerta abierta porque no hay nada que esconder, me mantengo expuesta, mi intimidad  está protegida y a salvo…

Una puerta abierta que mira hacia dentro pero también hacia afuera…

Una puerta abierta que siempre está disponible…

Una puerta abierta a otros mundos, a otras posibilidades de tí mismo…

Una imagen es directa, precisa, contacta antes, tiene menos posibilidad de interferir con la verdad que las palabras, concentra varios niveles al mismo tiempo…

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Relaciones reflejo

Las relaciones de pareja están entrando en una fase experimental, ya nada es lo que era,  o mejor, ya es muy evidente que lo que es, no es lo que era. La vieja estructura está dejando de ser una referencia.

Una relación reflejo es aquella en la que ambos miembros se miran a sí mismos en el otro, se muestran o inspiran aspectos desconocidos u ocultos que al ser expuestos descubren nuevas posibilidades de Ser y amplían  el campo de conocimiento y comprensión personal.

Todo el mundo habla de sí mismo, pero lo que yo escucho habla de mí misma. En las  relaciones de pareja, al ser un espejo  más cercano, más íntimo y traslúcido, permiten un  encuentro o contacto mayor, pero también más impacto. Pero a pesar de todo, seguimos queriendo tener una pareja, sigue siendo una de las cosas que más valoramos.

Creemos que nos atrae el amor que nos da (o fantaseamos que nos da) el otro, pero lo que nos atrae es  el amor  hacia nosotros mismos que el otro nos inspira, el amor  que nos debemos.

En lugar de buscar al otro para que se ajuste al patrón de relación que fabriqué en mi mente y cumpla mis deseos o cubra mis carencias, ahora lo buscamos para que los rompa, para que paralice esta compulsión a querer y  buscar lo que ya he comprobado que ni me funcionaba, ni era lo que realmente quería.  Porque es cuando no me quedan expectativas ni esperanzas de que el otro se vaya a ajustar a nada de lo que yo pido,  cuando no me queda más remedio que dármelo yo todo,  momento en el cual, el otro, mi reflejo, evidentemente,  entra en mi experiencia y “el dar” comienza a fluir. Lo que me pone al encuetro con una pareja ahora es la intuición, algo mas conectado con la esencia, con el corazón, una vez que la razón ha quedado, implacablemente, fuera de juego.

Las relaciones son ahora un experimento, un reto, una apertura a algo nuevo desconocido o cegado por mí hasta ahora, ninguno de los dos  sabe nada de lo que va a pasar cada día, o donde está entrando, por eso son una aventura. Exigen estar muy presente, no conservar ni una idea del pasado, a balance cero permanente.

La responsabilidad es con uno mismo, el compromiso también, y de ellos brota inevitablemente hacia el otro.

Un movimiento repentino… e inmediatamente el otro nos muestra el efecto.

Por eso asustan, pero también es por eso que son tan atractivas y emocionantes.

Tiempo

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

2 Tiempo de nacer y tiempo de morir;

tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;

3 tiempo de matar y tiempo de sanar;

tiempo de destruir y tiempo de construir;

4 tiempo de llorar y tiempo de reír;

tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar;

5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras;

tiempo de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;

6 tiempo de buscar y tiempo de perder;

tiempo de guardar y tiempo de arrojar;

7 tiempo de romper y tiempo de coser;

tiempo de callar y tiempo de hablar;

8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer;

tiempo de guerra y tiempo de paz.

9 ¿Qué provecho saca el que hace algo, de aquello en que se afana? 10 He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

12 Yo sé que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse y pasarlo bien en su vida. 13 Y también, que es un don de Dios que todo hombre coma y beba y goce del fruto de todo su duro trabajo. 14 Sé que todo lo que Dios hace permanecerá para siempre. Sobre ello no hay que añadir, ni de ello hay que disminuir. Así lo ha hecho Dios, para que los hombres teman delante de él. 15 Aquello que fue ya es, y lo que ha de ser ya fue. Dios recupera lo que ya pasó.  (Eclesiastés, 3)

La mirada

En la cocina de mi casa hay una ventanita, justo detrás de la maquina del café. Cada día, últimamente, mientras espero a que el café termine de hacerse, allí, de pie, sin apenas habérmelo propuesto, quieta, sin sobrecarga de estímulos ni ideas, miro a la calle, me asomo a la vida.  Ante mi aparece el primer informativo, aquello que ese día tiene que ser mirado por mí. Una escena que demanda mi mirada, que me conecta con el presente, con lo inmediato, conmigo.

Mi madre siempre me advirtió de la valía de esa ventana.

Esa ventana ha estado ahí todo el tiempo, y la vida ha estado pasando siempre por delante.

Nunca hasta ahora me había permitido aceptar que fuera posible que la vida estuviese tan cerca, que frente a mi casa pudieran pasar cosas verdaderamente importantes, que mi mirada alcanzaría a apreciar tanta belleza.

Ahora mientras me detengo a esperar al café, Veo.

Fusión de los aparentes opuestos

Así me imagino que construiría imagenes una mirada nueva.

¿Debilidad contenida en el poder o el poder protegiendo la debilidad?

¿Se esconde un interior débil en una apariencia poderosa?

¿León disfrazado de cordero o cordero disfrazado de león?

¿Tiene un halo de fuerza quien es sumiso y confiado?

¿Es la sumisión una forma de ser parte del poder?…

Comunicarse, un arte disfrutable


Solamente transmitimos, comunicamos  algo a alguien cuando el otro ya lo conoce, es justo entonces cuando estamos listos para poder expresarselo, es justo ahí donde puede ser transferido. Asimismo cuando alguien está listo para escuchar algo, yo me descubro a mi mismo expresandolo.  Siempre estoy en el momento justo y en el lugar adecuado donde un acto comunicativo tiene que llevarse a cabo, donde una conexión nueva tiene que ser hecha.

La comunicación necesita de un alto grado de presencia, de comprensión, de saber donde estoy pero en sintonía con el otro,  con la referencia del otro,  para lo cual previamente he tenido que sintonizar conmigo de manera individual.  No tengo que conocer la forma del otro, no tengo que saber lo que él/ella esperan o les gustaría escuchar… tengo que permitir que algo se exprese, tengo sólo que tener la voluntad de alcanzarlo, tengo que escuchar lo que el otro me diga con la voluntad de que me alcance, de unirme.

El lenguaje, como cualquier otro medio de comunicación, como cualquier otro arte,  no tienen un fin en sí mismo, un valor, las palabras,  hechas como están para ser un medio,  si son usadas como fin pierden su valor pues no están cumpliendo su verdadera función.

Comunicarse requiere un  de alto grado de tolerancia con uno mismo, y el grado mas alto de tolerancia viene de saber quien soy, asi como  que yo no me cree a mi mismo. Viene de saber que lo único que nos hace iguales es estar al servicio del Padre, o del Universo, o de la Mente Superior, o de la Verdad,  o del Amor…comoquiera que lo nombremos.  Estar al  servicio del flujo, del movimiento de la Vida.

Lo que soy es  la conciencia que mira, con gusto o disgusto como un mismo valor, la conciencia que  mira, mira sin juicio, porque la conciencia no sabe de juicios,  mira desde ese espacio vacío, incierto, neutro, sin significado, desde el cual todo se revela  y adquiere una dimensión real.

Comunicarme me hace tocar lo eterno, casi como el do alto de Maria Callas.

 

 

 

Al lado de la Alternativa

La vida tiene que volver a la simplicidad, al pleno disfrute de las cosas siendo tal cual son en cada momento, sin mas ambición, sin querer mas o menos de nada, tal cual es y siempre ha  sido.

Estamos mirando todo el tiempo el pasado, un pasado que en su totalidad ya no está aqui. Lo único que queda de él es lo que nos coloca en la situación de mirarlo. Lo que nos invita a tomar  mas y mas conciencia de su irrealidad, y por tanto de lo Real en mi.

Coloco cada pensamiento que aún viene de mi, que no me resulta cómodo, justo al lado del que tendría Dios de su Hijo, justo al lado del alternativo,  y así voy dando pasos hacia la Verdad en mi mente, voy decodificando o transfiriendome de una mente a la otra.

No mantengo “mi mundo” separado, aislado como se tiene a un enfermo contagioso al que se le teme, porque esto me asegura que no me desharé de él.  Me mantengo presente en él, dejo que cada día me vaya indicando que ideas tengo que exponer hoy, en cada momento, al fuego de la Verdad,  que idéas he de poner al lado de las de Dios para poder ser  liberadas.

Pongo un mundo al lado del otro todo el tiempo para que el que no es se desvanezca,  no dejo que ningún pensamiento que me causa dolor se escape a un escondite para poder seguir con vida.

Mi pasado, mis memorias son mi combustible, estando aqui solo veo el  pasado, así que tener conflicto con él es entrar es estar retrasando el contacto con mi Realidad.

La experiencia de lo  Real ya aparece tan  diferenciada  de lo que no lo es, es tan claramente distinta que no da mas lugar a confusión . Ya no estoy en un marco de pasado- presente- futuro sino en el marco de que  todo aqui es  pasado,  conviviendo simultáneamente con lo Real, como plataforma para lo Real, como indispensable para lo Real, como potencial para ser  Uno con lo Real.

La proyección en el  tiempo tiene que darme Paz. Como un test de embarazo me informa con su color de si hay vida, las ideas o memorias  del pasado, que son  todo lo que veo aqui, me informan de si hay Paz, me informan de donde estoy,  y así me están brindando siempre, hasta que ya no sea mas necesario, la oportunidad de ir al estado mental de Paz siempre y cuando no me reconozca en él.

Es así de útil este espacio-tiempo en el que creo encontrarme, es el eslabón que me devuelve a la Fuente. Cualquier otra utilidad que quiera darle me va a fallar, porque no es para lo que fue diseñado.  Devolverme al origen, como en la pelicula (“Origen”), donde la muerte estaba programada para volver a la capa anterior, al estadio  o fase anterior del sueño, hasta que dejamos de soñar.

Manten el contacto contigo, con esta forma, porque al desconectar o retirarte, desconectas también de los medios para la conciencia de Ti.

Asegurate de que con el pretexto de  despertar no estás tejiendo ilusión. Asegurate de que no ambicionas mas que Realidad, de que no buscas establecer o dar confort a ninguno de tus roles, aunque los puedas usar plenamente. Mantente vigilante de que lo único que quieres es el Contacto con tu hermano, contigo, con Dios.

Usa lo que haya para cerrar la brecha, para hacer el cambio en tu mente. Quedate quieto en todo lo demás.

En relación

Todos parecemos estar fuera de lugar, nadie se explica como demonios ha llegado aqui y hace lo que hace, la idea de algo más forma parte de los pensamientos de todos nosotros, siempre parece faltar algo, y, al mismo tiempo, todos sabemos que eso no es posible.

Donde está la conexión entonces?

En que cada uno se identifique a sí mismo como la Conciencia de todos, como la Conciencia creativa de todo lo que está manifestándose, de todo lo que está sucediendo, en lugar de con la acción concreta del fragmento que en cada momento está representando, él o el otro al que parece estar viendo, que viene a ser él mismo.  Si te quedas en el personaje te sales de la Conciencia, dejas al personaje sin vida y a la Vida sin personaje. Solo hay un movimiento, y es Dios, acercándose a ti por múltiples aspectos para entrenarte a estar enfocado en la Unidad que siempre subyace a todo y a todos,  para que puedas liberarte de cualquier límitación.

No somos cada personaje, somos la única acción que los mueve a todos, somos la Vida que los inspira, somos la disponibilidad para tocarnos unos a otros, somos la Relación misma, no importa el número de personajes implicados, somos la Relación, el enfasis está en la relación que se está dando, no en los personajes concretos. Desde ahí podemos observar a cada uno de ellos con responsabilidad, con claridad y aceptación, desde ahí podemos dejar que el Amor se extienda.