Una acción digna de un maestro de amor

“Que significado tiene la razón sin el amor y la preocupación por el otro?. El amor del que estamos hablando es el amor del Creador, ese amor se encuentra dentro, forma parte del campo de información, el campo de información ama cada particula de este planeta de la misma forma, no es emotivo, no se preocupa por ti o por mi, únicamente desea que la evolución despliegue cada partícula a su máximo potencial, y ese es el amor emotivo mas elevado que pueda existir, pues ama a cada una de las partículas por igual…”

Cuando uses la razón, ama.

Aunque no sepas de que se trata, ama, la propia acción te mostrará. Ya sea que no te sientas en condiciones de hacerlo, o que todo te hable de otra cosa, o bien que experimentes que es lo último que harías en este momento, ama.

Cuando te pierdas, cuando no sepas qué hacer, cuando no te dejen hablar, cuando te sientas al límite, recuerda que siempre puedes elejir, amar.

El Amor te hablará de sí mismo en esa acción. Amar te hará recordar quien Eres.

Puesto que eres amor, puesto que es tu elemento esencial, al amar comienzas a reconocerte, a existir, a vivir, a vibrar lo que eres, comienzas a ser un vehículo de extensión de Dios, dando sentido a tu existencia.

Amar te hace consciente del amor.

Amar es tu poder, por estar hecho de Amor. Amar se encargará de borrar todo rastro de ilusión, quemará los escombros de todo lo que no es en su poderoso fuego.

Amar te entrenará a amar, fortalecerá tu capacidad para resistir, aceptar e incluir amor, transformando alquimicamente todo lo que parecía no estar destinado a serlo.

Amar es natural, por ser tu naturaleza. Cuando todo lo demás haya cesado, amar se alzará como la Fuente que daba vida a todos tus sueños. Todo fue para amar.

La acción humana mas elevada, querer amar, a partir de ahí el humano cruza a la divinidad, el poder del Amor es el poder de Dios.

Decide amar

Deja que haya amor

Elije amar

Permite al amor

Abrete a amar

Comparte amor

Practica amar

Da la bienvenida al amor

Cuando amas, Todo ama contigo.

Desplegar las alas

Todo ser humano contiene una memoria de que una vez, desplegó sus alas.

A veces se pregunta cómo sucedió,  quiere recordar, quiere tener el control de su libertad.  Y la respuesta a esto la tiene siempre presente.

La anécdota mas conocida de Paganini, cuenta cómo despues de romperse tres cuerdas a su violín él siguió tocando con la única que le quedó,  mostrando la belleza sin igual de su música.

Paganini no dejó de tocar, no sustituyó su violín por otro,  esté accidende desafió a que su música, él, se volviera más real, pudiera salir en cualquier circunstancia, sin limites.

Desplegar las alas, como el pájarito que vuela despues de que el padre, acusado de loco,  lo empujara desde un precipicio, sabiendo que el vuelo necesita de mucho espacio y de confianza absoluta, de la certeza de quien es su hijo.

Desplegamos las alas cuando por fin comprendemos que no hay nada que nos impida volar, cuando algún reflejo, con la confianza de haberlo atravesado él mismo,  nos confirma que podemos hacerlo, cuando el sostén del viento nos hace sentir seguros, cuando el amor está tan presente que se olvida el miedo, desplegamos las alas cuando se rompen definitivamente los frenos de la resistencia, y los obstáculos ya no impiden que lo Real atraviese  la mente.

Recordando en banda ancha

Mi talón de Aquiles est6s días,  la impaciencia, gracias que el Espíritu Santo usa todo tal como se de.

Hay una diferencia entre querer las cosas Yá o quererlas Ahora.

está en el tiempo, llama a la magia, Yá no acepta, pide cambio, viene de haber hecho a la carencia real, del olvido de quien soy,  no de la paz,  yá es por mi cuenta, tiene un plan e intereses invertidos. Es la tortuga convertida en rápida del dibujo. Se ha alejado de su naturaleza, de su esencia, de su autenticidad, de su poder. Yá todavía no quiere. Yá espera, y por tanto desespera.

Ahora es calmado, es incondicional, es siempre, es sin tiempo,  es en el momento que es,  en cualquier momento, pues  solo hay existencia en el presente. Ahora confía, no se entromete, deja espacio vacío, llama al Eterno, no tiene planes, es creativo, no sabe,  pero está abierto a saber, ahora acepta el misterio, se entrega del todo a todo,  no tiene miedo ni nada que perder.

Soy Ahora, sin querer ser otra cosa ni en otro momento.

Testigo de tu Luz

“Los ojos de Cristo están abiertos, y Él contemplará con amor todo lo que veas si aceptas Su visión como tuya.”

Estos días convivo con la experiencia de que estoy aqui para ser testigo, para contemplar con los ojos de Cristo todo aquello o a todos aquellos que crucen mi mirada.

No hay mayor placer que ver a un hermano cambiar la visión de sí mismo de acuerdo a lo que mi mirada le muestra de él mismo.

Somos Presencia en la que el Cristo en cada uno emerge en cada encuentro. Rescatamos el Cristo olvidado y de esa manera simultáneamente es avivado en nosotros.

Estamos aqui como testigos de la Luz, mirándolo todo, devolvíendo todo a la vida.

¿Enseñar o aprender con otro?

Desde una mirada de separación, viendo al otro separado o distinto a ti, no quieras llevar a nadie más allá de donde se sienta capaz de llegar porque entonces lo pondrás en tu contra. Querer llevar al otro a un lugar donde no se crea capaz de estar, querer llevarlo antes de que el otro decida ese momento, tratar de sacarlo de donde está antes de que esté maduro, es en muchos casos ponerlo en contra tuya, y lo peor, en contra de él mismo.

Probablemente esto es debido a que los intereses que te han movido a querer hacerlo son intereses privados, no para el beneficio de los dos.

Lo haces creyendo que quieres sanarlo, cuando solo necesitas sanarlo en ti mismo.

Lo haces creyendo que tiene que cambiarlo, hacer que decida, moverlo, cuando solo tú estás necesitando el cambio, la decisión o el movimiento.

Lo haces para ayudarle, cuando quizás él es el que ha venido a ayudarte a ti.

Te puede estar avisando de que dejes de mirarlo así, del dañó que hace tu mirada, de que corrijas, o te quedes quieto, de que entres y mires en ti, de que uses el único verdadero poder con el que cuentas, que es el poder que no depende en nada de lo que haga tu personaje…quizás te está ofreciendo la temperatura en la que te estás perdiendo, la conciencia de tu desatino, que es justo la que te devuelve el poder,… quizás es solo un mensajero de Dios para que estés atento al presente vivo de lo que está sucediendo en ese momento más que a tus contenidos de lo que consideras correcto, a tus creencias…ya que ese presente vivo, esa atención nos da siempre el discernimiento.

La atención provoca una mirada Una, en línea con la guía del Espíritu santo, en la que puedes ver que te está ofreciendo la oportunidad de poder ir más allá. En esa atención reconoces en ti el gran deseo de querer estar con él, porque sabes que sin él no puedes irte. Y desde esa atención te dejas inspirar y, en tu mente, sin juicio, sin ambición, desde esa aceptación que da el perdón, lo invitas, lo llamas… “vamos, ven conmigo, gracias por unirte a esta cadena, estamos parando al miedo…”

Desde una mirada Una, sin distancia con el otro, no te queda ningún interés en llevarlo a ese lugar, simplemente…te vas tú.

(La corrección del error, UCDM Cap 9, III)

Como una puerta abierta

Alguien me ha definido hace poco con una imagen, una puerta abierta.

Con solo una imagen, sin mucha palabra, podemos despertar mucha comprensión, mucha conciencia acerca de nosotros.

Una puerta abierta para que entres sin tener que llamar, de fácil acceso,  sin precaución, sin defensas, cada persona es única y me ofrece un regalo, puedes venir tal como eres…

Una puerta abierta para que no te sientas en prisión, estrecho,  de mirada amplia, para que experimentes más y más extensamente los aspectos de tí mismo sin miedo…

Una puerta abierta porque si el amor es de verdad no puede terminar, tiene principio pero no fin…

Un puerta abierta porque no hay nada que esconder, me mantengo expuesta, mi intimidad  está protegida y a salvo…

Una puerta abierta que mira hacia dentro pero también hacia afuera…

Una puerta abierta que siempre está disponible…

Una puerta abierta a otros mundos, a otras posibilidades de tí mismo…

Una imagen es directa, precisa, contacta antes, tiene menos posibilidad de interferir con la verdad que las palabras, concentra varios niveles al mismo tiempo…

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Relaciones reflejo

Las relaciones de pareja están entrando en una fase experimental, ya nada es lo que era,  o mejor, ya es muy evidente que lo que es, no es lo que era. La vieja estructura está dejando de ser una referencia.

Una relación reflejo es aquella en la que ambos miembros se miran a sí mismos en el otro, se muestran o inspiran aspectos desconocidos u ocultos que al ser expuestos descubren nuevas posibilidades de Ser y amplían  el campo de conocimiento y comprensión personal.

Todo el mundo habla de sí mismo, pero lo que yo escucho habla de mí misma. En las  relaciones de pareja, al ser un espejo  más cercano, más íntimo y traslúcido, permiten un  encuentro o contacto mayor, pero también más impacto. Pero a pesar de todo, seguimos queriendo tener una pareja, sigue siendo una de las cosas que más valoramos.

Creemos que nos atrae el amor que nos da (o fantaseamos que nos da) el otro, pero lo que nos atrae es  el amor  hacia nosotros mismos que el otro nos inspira, el amor  que nos debemos.

En lugar de buscar al otro para que se ajuste al patrón de relación que fabriqué en mi mente y cumpla mis deseos o cubra mis carencias, ahora lo buscamos para que los rompa, para que paralice esta compulsión a querer y  buscar lo que ya he comprobado que ni me funcionaba, ni era lo que realmente quería.  Porque es cuando no me quedan expectativas ni esperanzas de que el otro se vaya a ajustar a nada de lo que yo pido,  cuando no me queda más remedio que dármelo yo todo,  momento en el cual, el otro, mi reflejo, evidentemente,  entra en mi experiencia y “el dar” comienza a fluir. Lo que me pone al encuetro con una pareja ahora es la intuición, algo mas conectado con la esencia, con el corazón, una vez que la razón ha quedado, implacablemente, fuera de juego.

Las relaciones son ahora un experimento, un reto, una apertura a algo nuevo desconocido o cegado por mí hasta ahora, ninguno de los dos  sabe nada de lo que va a pasar cada día, o donde está entrando, por eso son una aventura. Exigen estar muy presente, no conservar ni una idea del pasado, a balance cero permanente.

La responsabilidad es con uno mismo, el compromiso también, y de ellos brota inevitablemente hacia el otro.

Un movimiento repentino… e inmediatamente el otro nos muestra el efecto.

Por eso asustan, pero también es por eso que son tan atractivas y emocionantes.

Tiempo

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

2 Tiempo de nacer y tiempo de morir;

tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;

3 tiempo de matar y tiempo de sanar;

tiempo de destruir y tiempo de construir;

4 tiempo de llorar y tiempo de reír;

tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar;

5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras;

tiempo de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;

6 tiempo de buscar y tiempo de perder;

tiempo de guardar y tiempo de arrojar;

7 tiempo de romper y tiempo de coser;

tiempo de callar y tiempo de hablar;

8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer;

tiempo de guerra y tiempo de paz.

9 ¿Qué provecho saca el que hace algo, de aquello en que se afana? 10 He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.

12 Yo sé que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse y pasarlo bien en su vida. 13 Y también, que es un don de Dios que todo hombre coma y beba y goce del fruto de todo su duro trabajo. 14 Sé que todo lo que Dios hace permanecerá para siempre. Sobre ello no hay que añadir, ni de ello hay que disminuir. Así lo ha hecho Dios, para que los hombres teman delante de él. 15 Aquello que fue ya es, y lo que ha de ser ya fue. Dios recupera lo que ya pasó.  (Eclesiastés, 3)

La mirada

En la cocina de mi casa hay una ventanita, justo detrás de la maquina del café. Cada día, últimamente, mientras espero a que el café termine de hacerse, allí, de pie, sin apenas habérmelo propuesto, quieta, sin sobrecarga de estímulos ni ideas, miro a la calle, me asomo a la vida.  Ante mi aparece el primer informativo, aquello que ese día tiene que ser mirado por mí. Una escena que demanda mi mirada, que me conecta con el presente, con lo inmediato, conmigo.

Mi madre siempre me advirtió de la valía de esa ventana.

Esa ventana ha estado ahí todo el tiempo, y la vida ha estado pasando siempre por delante.

Nunca hasta ahora me había permitido aceptar que fuera posible que la vida estuviese tan cerca, que frente a mi casa pudieran pasar cosas verdaderamente importantes, que mi mirada alcanzaría a apreciar tanta belleza.

Ahora mientras me detengo a esperar al café, Veo.